Consume autogestión: compra colectiva VIOMÉ

Lanzamos una segunda compra colectiva de productos de limpieza de la fábrica griega recuperada VIOMÉ. FECHA LÍMITE PARA HACER LOS PEDIDOS: lunes 30 de abril.

VIOMÉ era una fábrica de materiales de construcción en Salónica, Grecia, quebrada fraudulentamente por sus dueños durante la crisis griega, en 2011. Okupada y recuperada después por las trabajadoras, que se negaron a aceptar sus despidos, produce detergentes naturales desde 2013. Pero la fábrica es ahora mucho más que un centro productivo bajo control obrero. Es un espacio de solidaridad en el que se ha creado un consultorio autogestionado de salud y un almacén de abastecimiento para refugiados. Más aún, es un referente para las luchas de emancipación de todo el mundo. Continuar leyendo “Consume autogestión: compra colectiva VIOMÉ”

Carabanchel aumenta su infraestructura colectiva: nuevo local del Nodo

Sí, vecinas, crecemos. Nuestro querido taller de la calle Linares ya no es suficiente para albergar todo lo que queremos hacer, así que ampliamos infraestructura de y para el barrio. Para seguir colectivizando medios de producción, ganar autonomía y dar un paso más en la autogestión de nuestras necesidades materiales y de cuidados.

Aún no tenemos claro qué proyectos permanecerán en Linares y cuáles se establecerán en el nuevo local de Paulina Odiaga, pero sí que las delicias de Volleras, Viandas la Villa, Remedios Linares y Sr. Boniato tendrán el local que se merecen y que habrá espacio para nuevos proyectos productivos.

Conseguir este local ha sido posible gracias a las redes que desde hace muchos años tejemos con otras vecinas de la ciudad. En particular, estamos muy agradecidas a la Comunidad de Intercambio La Canica por la ayuda económica prestada para poder emprender este nuevo proyecto. Sin vosotras, no habríamos podido. Sigamos creciendo juntas!

Por delante nos quedan muchos meses de obras en el local y en los que poner en marcha un plan económico que nos permita mantenerlo rumbosamente, como nos gusta. Y seguro que para ello os necesitaremos a todo el barrio y a esas redes de apoyo mutuo que entretejen el Madriz organizado.

Nos vemos en breve para celebrarlo, ok?

Nodo de Producción de Carabanchel

 

Si querías afterwork, ración de post-trabajo.

El post-trabajo es una bufonada, una cierta sorna que tampoco consigue evitar pringarse. Niega eficazmente al trabajo de lunes, asalariado, socialdemócrata, a ese trabajo tan digno como suplicado. El post-trabajo no espera sentado a la revolución, se salta la Historia a la torera y coge al toro por los cuernos: colectiviza los medios de producción, los del consumo y, en general, todo lo que se le ponga or delante. Por otro lado, el post-trabajo tampoco se va a flipar demasiado ni se puede pasar de posmoderno, porque en realidad se inventó a la vez que el cagar, que la orilla del río o que los chistes de un francés-un-inglés-un-español. Es lo que la gente ha hecho durante milenios por todo el planeta hasta hace no tantos siglos: ajustar la producción al ritmo deseado de la gente que pulula por un territorio. Nuestra propuesta política es hacer más o menos lo mismo, pero añadiendo algún arduino y colando temas a 160bpm.

En realidad el post-trabajo es currar porque queremos, hacer cosas cuando nosotras controlamos los medios para ello y cuando esos medios están acoplados a la comunidad. No renunciamos a acaparar directamente los grandes medios de producción cuando el momento sea propicio (en realidad, no renunciamos a acaparar nada). Entre medias, en Carabanchel nos ha parecido bien sumarnos a la idea de empezar en serio con las colectivizaciones ahí donde ya podemos hacerlo. En este caso, en un espacio abierto, asambleario y horizontal que hemos venido a llamar el Nodo de Producción, que a su vez forma parte de una cosa que entendemos como una red de autogestión total (así de humildes somos). La idea es sencilla: conseguir cada vez más medios de producción y que estos sean gestionados directamente por asambleas compuestas por todas quienes los quieran usar y obtener tal o cual producción, ya sea para autoconsumo o para intercambiarlos en un circuito económico horizontal donde quede excluida la relación capital/trabajo.

En realidad, tampoco somos especiales: proyectos así están surgiendo a cientos, y lo que viene a continuación es la articulación entre unas y otras para que no sean empresas e instituciones las que nos gobiernen y que todo el que quiera pueda vivir dependiendo lo menos posible de ellas. Este proceso, desobediente, silencioso y no televisado, ya está en marcha. No se gana: se hace, se goza y se deja crecer.